La cinta blanca en sus dedos no era un detalle al azar. Según Michael Bearden, director musical de “This Is It”, Michael Jackson la utilizaba como parte del espectáculo: resaltaba sus manos bajo las luces y ayudaba a que incluso quienes estaban lejos pudieran seguir cada movimiento de su coreografía.

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La imagen icónica de Michael Jackson con los dedos vendados con cinta blanca no era un detalle al azar ni un accesorio médico, como muchos creyeron durante años.
Según Michael Bearden, director musical de su gira “This Is It”, el Rey del Pop utilizaba la cinta blanca de forma estrategica y artística:
- Resaltaba sus manos bajo las potentes luces de los escenarios.
- Ayudaba a que incluso las personas en las últimas filas del estadio pudieran seguir claramente cada movimiento de su coreografía.
- Formaba parte del espectáculo visual, haciendo que sus gestos y pasos de baile fueran más impactantes.
La cinta blanca se convirtió en un elemento signature de su imagen en el escenario, junto con el guante, los calcetines blancos y el moonwalk.
Un detalle pequeño que formaba parte de un show gigante. Michael Jackson no dejaba nada al azar. Cada elemento de su presentación estaba pensado para crear la experiencia más impactante posible para sus millones de fans.
Incluso en los detalles más pequeños, el Rey del Pop demostraba su genialidad y perfeccionismo.
La imagen icónica de Michael Jackson con los dedos vendados con cinta blanca no era un detalle al azar ni un accesorio médico, como muchos creyeron durante años.

Según Michael Bearden, director musical de su gira “This Is It”, el Rey del Pop utilizaba la cinta blanca de forma estrategica y artística:
- Resaltaba sus manos bajo las potentes luces de los escenarios.
- Ayudaba a que incluso las personas en las últimas filas del estadio pudieran seguir claramente cada movimiento de su coreografía.
- Formaba parte del espectáculo visual, haciendo que sus gestos y pasos de baile fueran más impactantes.
La cinta blanca se convirtió en un elemento signature de su imagen en el escenario, junto con el guante, los calcetines blancos y el moonwalk.
Un detalle pequeño que formaba parte de un show gigante. Michael Jackson no dejaba nada al azar. Cada elemento de su presentación estaba pensado para crear la experiencia más impactante posible para sus millones de fans.
Incluso en los detalles más pequeños, el Rey del Pop demostraba su genialidad y perfeccionismo.