
La mañana del viernes 17 de julio de 2026, un sismo en Chiapas de magnitud 7.4 despertó preocupación en el sur de México y activó protocolos de emergencia en distintos estados. Sin embargo, mientras en Chiapas el movimiento fue intenso y provocó evacuaciones preventivas, en gran parte del país muchas personas ni siquiera lo percibieron. La diferencia no se debe a un error en los sistemas de monitoreo, sino a la forma en que se propaga la energía de un terremoto y a las características geológicas de cada región.
El sismo en Chiapas liberó mucha energía, pero no toda llegó con la misma fuerza
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el movimiento ocurrió a las 08:48:38 horas con epicentro en el Océano Pacífico, a 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala. Inicialmente fue reportado con magnitud 6.8, pero minutos después fue ajustado a 7.4, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo estimó en 7.3.

El sismo se originó a una profundidad cercana a 10 kilómetros, por lo que fue clasificado como un evento superficial. Este tipo de terremotos suele producir una sacudida muy intensa cerca del epicentro, aunque también hace que las ondas sísmicas pierdan fuerza más rápidamente conforme recorren grandes distancias.
Magnitud e intensidad: dos conceptos que suelen confundirse
Uno de los errores más comunes es pensar que un sismo de magnitud 7.4 necesariamente debe sentirse igual en todo el país. En realidad, la magnitud y la intensidad son conceptos diferentes. La magnitud mide la cantidad total de energía liberada durante el terremoto y es un valor único para todo el evento. En cambio, la intensidad describe cómo se percibe el movimiento en un lugar específico.
🚨#Sismo magnitud 7.4 al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas.
— Coordinación Nacional de Protección Civil (@CNPC_MX) July 17, 2026
A partir de este evento, mantenemos comunicación con las unidades estatales y municipales de #ProtecciónCivil y los integrantes del Comité Nacional de Emergencias (#CNE), para realizar una evaluación preliminar de la… https://t.co/y2AzKBjREn
Esta depende de factores como la distancia al epicentro, la profundidad del sismo y el tipo de suelo sobre el que se encuentra una ciudad. Por ejemplo, un mismo terremoto puede sentirse con violencia cerca de su origen, generar un movimiento moderado a cientos de kilómetros y pasar completamente desapercibido en regiones más alejadas.
La distancia fue el principal factor para que no se sintiera en gran parte de México
La explicación más importante está en la ubicación del epicentro. El terremoto ocurrió frente a las costas de Chiapas, muy cerca de la frontera con Guatemala. Las ondas sísmicas se propagan en todas direcciones, pero pierden energía conforme avanzan, un fenómeno conocido como atenuación. Esto significa que municipios cercanos como Tapachula, Huixtla o Suchiate recibieron una sacudida considerable porque estaban relativamente próximos al origen del sismo.

En cambio, ciudades ubicadas a cientos de kilómetros, como Guadalajara, Monterrey o buena parte del Bajío, recibieron ondas mucho más débiles que, en muchos casos, fueron imperceptibles para la población. En la Ciudad de México algunas personas reportaron haber sentido un movimiento ligero, pero para la mayoría pasó desapercibido. La energía simplemente llegó demasiado debilitada para generar una percepción generalizada.
El tipo de suelo también cambia la forma en que se siente un terremoto
Otro elemento importante es la geología de cada región. No todos los suelos responden igual al paso de las ondas sísmicas. En zonas de roca firme, las vibraciones suelen disiparse con mayor rapidez, mientras que los suelos blandos o de origen lacustre pueden amplificar el movimiento.

La Ciudad de México es un ejemplo conocido de este fenómeno. Algunas alcaldías construidas sobre antiguos depósitos lacustres pueden experimentar una mayor amplificación de las ondas sísmicas. Sin embargo, en este caso la distancia entre la capital y el epicentro fue suficiente para que la energía llegara muy debilitada, por lo que el efecto de amplificación fue mínimo y el movimiento apenas fue perceptible en algunos sectores.
¿Por qué no sonó la alerta sísmica?
La ausencia de la alerta sísmica también generó dudas entre la población. Sin embargo, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) explicó que la estimación de energía registrada durante los primeros segundos del evento no alcanzó los niveles necesarios para representar un riesgo en la Ciudad de México, por lo que el sistema funcionó conforme a sus protocolos.

La alerta sísmica no se activa únicamente por la magnitud de un terremoto. También evalúa si las ondas sísmicas llegarán con una intensidad suficiente para representar un peligro en las ciudades protegidas. Debido a la distancia del epicentro y a la energía prevista para la capital, no fue necesario emitir la alerta.
Réplicas, monitoreo y alerta preventiva por tsunami
Tras el terremoto principal se registraron diversas réplicas, varias de ellas con magnitudes superiores a 5.0, algo esperado en una región donde interactúan la placa de Cocos y la placa Norteamericana. Los especialistas señalaron que este comportamiento forma parte del proceso natural de reajuste de las fallas geológicas después de un evento de gran magnitud.
🔴 “No hay ningún problema, no hay afectaciones graves”, mencionó el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, tras el #sismo de magnitud 7.4 reportado esta mañana a 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas. pic.twitter.com/L1GwYHtOth
— Azucena Uresti (@azucenau) July 17, 2026
Como medida preventiva, el Centro de Alerta de Tsunamis de la Secretaría de Marina emitió una alerta para las costas del sur de México y Guatemala ante la posibilidad de variaciones en el nivel del mar cercanas a un metro. Aunque no se registraron tsunamis destructivos, las autoridades recomendaron evitar playas y zonas costeras mientras continuaban las labores de monitoreo.
Hasta las 12:00 horas del 17/julio/2026 se han registrado 80 réplicas del sismo de M 7.4 ocurrido en Ciudad Hidalgo, Chiapas el 17/julio/2026, la más grande de magnitud M 6.5.#Oaxaca #twitteroax #Noticias #México pic.twitter.com/0s5O5sGGZN
— La Onda Oaxaca (@LaondaOaxaca) July 17, 2026
El sismo en Chiapas demuestra que la magnitud de un terremoto no determina por sí sola cómo será percibido en todo un país. La distancia al epicentro, la profundidad del movimiento, la propagación de las ondas sísmicas y las características geológicas de cada región influyen directamente en la intensidad con la que se experimenta un temblor. Comprender estos factores permite interpretar mejor por qué un evento de gran magnitud puede provocar una fuerte sacudida en una zona específica y, al mismo tiempo, pasar casi inadvertido en otras partes de México.
